AGRADECER LOS DETALLES ES APRENDER A VALORAR LOS PROCESOS

Escrito por Claudia Rodriguez el . Publicado en Articulos

procesos y detalles

Muchos de los padres llegan angustiados a consulta porque sienten que sus hijos no valoran los esfuerzos que ellos hacen, por entregarles a ellos lo que demandan. Esto va desde los aspectos propios de saciar las necesidades básicas de  seguridad  que requiere un niño o  un adolescente, como lo son la  vivienda, alimentación, salud, estudios, entre otros que se acomodan a nuestra contemporaneidad.
Recuerdo una vez, cuando le pregunto a un chico cómo se hace la mantequilla y me responde;- En el supermercado.
 
Muchas de las tareas que hacemos a diario, nuestros hijos sólo observan el resultado, como por ejemplo: El dinero que llega a casa y las cosas que compran los padres. El qué y cómo  hacen los padres para proveer a la familia de ciertos “gustos”, no logran dimensionarlo porque desconocen el proceso. Es como si a un esquimal que nunca ha viajado, le hablarás sobre cómo sobrevivir al calor del desierto. 
 
Lo mismo sucede en ocasiones por ejemplo para  las festividades como cumpleaños o navidad, cuando reciben regalos que no les gustan, simplemente los miran con indiferencia y los desechan de su lado.
 
Ellos dimensionan que quizás en ese “insignificante detalle”, exista un esfuerzo de trabajo, de dedicación, de tiempo buscando algo que pudiese gustarle. Al final lo que rechazan no es el regalo, en sí. Lo que realmente están excluyendo es todo un cúmulo de detalles con sentida intención.
 
Y eso no es responsabilidad de los niños o de los adolescentes. Es una tarea de los padres enseñarles a valorar los detalles y los procesos. Por ello, no es conveniente que todo lo que ellos demanden  sea comprado o entregado de manera urgente. Primero verifica si realmente esa necesidad es prioridad.
 
Cuando educas en el agradecimiento estás fomentando en los hijos y/o alumnos que para llegar a un objetivo se requieren de un conjunto de esfuerzos que sumados, nos guían hacia un objetivo.
De esa manera aprenderán a caminar hacia sus sueños, no esperando que “alguien” venga con varita mágica a solucionarle todos sus problemas.
No podemos desconocer que en este universo moderno, existen  mujeres que buscan parejas solventes para cumplir sus sueños de vivir como reinas. Dejando de lado el  amor en pareja. Esta realidad, también se está manifestando en los varones.
 
Lo cual apena observar como el empoderamiento personal ha perdido valor. Sin embargo ante la situación económica global los adultos hemos tenido que vernos en la necesidad de emprender y gestionar algo nuevo.
Sin embargo hay luces que nos indican que el empoderarse a través del emprendimiento se encuentra cobrando fuerzas. Aprovechemos esas luces para nosotros como padres o docentes insentivar estos valores.
 
 
Lo mismo sucede cuando, desean estudiar una carrera profesional sólo por el sueldo que ganarán a fin de mes. No importándoles su potencial ni sus intereses y enfocando el “ bienestar” sólo desde el aspecto ecnómico y no integral.
 
Recuerden que todo extremo trae aprendizaje y cuando las cosas se consiguen fácilmente de la misma manera se pueden perder. 
 
Al valorar los detalles y los pequeños esfuerzos educas a construir sueños, a iniciar una tarea y finalizarla, a plantearse desafíos, a ser creativos, a ser resilientes (personas con equilibrio emocional), a evolucionar constantemente, a autodescubrirse y probar su potencial, a valorarse, a respetarse y así también a respetar y valorar a los otros por su esencia y por sobretodo le enseñas cómo amarse y cómo amar.
Aprenden que para escalar una montaña no sólo se requiere de valor, sino que también de conocimiento, disciplina, constancia, voluntad y pasión e interés. Donde paso a paso les acerca a la meta. Y que al disfrutar el camino, están contemplando lo aprendido, disfrutando ese trayecto como el inicio de una transformación personal.
 
En definitiva le estas entregando la llave hacia la ruta de la prosperidad, observando la vida como un lugar con infinitas posibilidades y con mucho que aprender. 
 
Teniendo la certeza que cada paso que da, le acerca más a sus sueños. 
 
¿De qué manera puedes  comenzar a educar el cómo valorar los procesos, abordado desde las inteligencias múltiples?
Inteligencia intrapersonal, espiritual, creativa e interpersonal
Dar las gracias, por cada detalle que recibe
Entregar responsabilidades en casa
Realizar dinámicas de grupo con los hermanos. Ejemplo: cocinar algo en conjunto
Desarrollar un plan de método de estudio que se respete semanalmente
Realizar paseos de excursión donde pueda investigar causas y efectos, aprendiendo a desarrollar hipótesis.
Establecer dinámicas de comunicación familiar donde las opiniones se respeten y lleguen a consenso donde todos se encuentren conformes.
Establecer una jerarquía como padres amorosa, ejemplo: que papá le enseñe a manejar a su hijo o incluso arreglar algo en casa.
Que tengan la posibilidad de acompañarte en el trabajo en alguna ocasión y mostrarles lo que haces.
Enseñar la dignidad de los oficios y de las profesiones, desde el esfuerzo que hace aquel que barre las calles, un artista, un docente, un médico, un ingeniero. Educar hacia un “todos somos parte”.
Guiar hacia las soluciones de sus propios conflictos, le ayuda a desarrollar su creatividad y visión asertiva.
Conversar desde la perspectiva del aprendizaje de las situaciones erróneas a las cuales se enfrenta.
El dar responsabilidad, entregar un monto de dinero y que ahorre para cumplir con un objetivo es un ejercicio muy útil para adolescentes.
 
Inteligencia ecológica
Es conveniente que de manera lúdica aprenda, ejemplo ver el proceso de cómo se hacen las cosas.
 
Inteligencia visual:
Trabajar la secuencia de imágenes antes- después
Dibujar  cosas y luego reunirlos en un paisaje que contenga un sentido
 
Inteligencia lingüística
En la escritura juego scrabble por ejemplo: como las letras al unirlas forman una palabra y como al unir las palabras forman una oración y como al unir las oraciones forman un mensaje con un sentido.
También al trabajar la fonética: Como un sonido cambia cuando se reúne con otras letras.
 
Inteligencia matemática:
La resolución de problemas matemáticos siguiendo cada proceso para llegar a un resultado.
 
Inteligencia Musical:
Aprenderse una canción por partes.
 
Inteligencia Kinéstesica:
Identificar objetos a través de la manipulación y observar su utilidad. Para luego  diseñar un objeto ocupando las partes.
Elaborar maquetas o retablos.
 
Escrito por:
Claudia Rodríguez Rolin